Actualizado: 14.10.08
           
   
 
 
 
::
>> 14 DE OCTUBRE DE 2008
 
alicia
 
Alicia, la de las maravillas
 

El 17 de junio falleció Alicia Spraggon. Con ella fundamos Cibermodo. Con ella inventamos todo lo que hicimos, mucho o poco, malo o bueno. Y todo lo hicimos juntos. Siempre. Como desde hace casi 20 años, cuando decidimos inventarnos una vida en común. Nuestro “Ciberrmodo” exclusivamente personal. Pero de esa Alicia no voy a escribir acá porque no me hace falta, porque no corresponde, porque es exclusivamente de mi mundo privado. Y porque Alicia no es una nota. Es de otra galaxia.

Los que nos conocen de tantos años, saben de qué hablo cuando digo que siempre fuimos extremadamente celosos de nuestra vida personal, tanto como la de los demás. Y no se trata de ningún misterio ni porque haya nada que ocultar. Simplemente, preferimos reservarnos nuestro espacio. Punto.

Nos acostumbramos tanto a vivir que nos terminamos olvidando. Hasta que, de improviso, algo nos lo recuerda. Casi siempre, brutal y tardíamente. Y lo que era impensable está ahí, delante, inevitable, impiadoso, cruel. Y, lo peor, absolutamente humano.

Alicia falleció de cáncer. De una maldita enfermedad a la que le alcanzó menos de un año para sacarla de donde no quería irse. Luchar contra lo inevitable es muy duro, muy desgastante, muy doloroso. Sobre todo porque uno lucha igual, absurda e incanzablemente. Y cada día que pasa sabemos que es peor, pero creemos que es mejor. Necesitamos que sea así, y así termina siendo. Ya no se trata de evitar el final, es cuestión de cómo llegar.

Aunque parezca tonto, uno quiere irse por la puerta grande, no por la ventana. Si esto le puede servir a alguien, les aseguro que Alicia se fue por la puerta más grande que he conocido. Tanto, que me cuesta creer que realmente se haya ido. ¿Se fue?

Es muy difícil hablar de merecimientos, así que sólo puedo decir que Alicia no quería morir. Y yo tampoco quería que muera. Teníamos millones de cosas que hacer antes de eso. Por eso jamás lo pensamos. Por eso, más que tristeza da mucha bronca. Muchísima bronca e impotencia. Por eso, seguimos riéndonos y haciendo planes hasta el último segundo. Porque decidimos ningunear a la muerte. Y lo conseguimos. Aunque el dolor y la tristeza se empeñen en hacernos creer lo contrario. Sé que ganamos. Y sólo lloramos de alegría.

Daniel Márquez
Director Cibermodo

 
<< VOLVER A NOVEDADES || << VOLVER A INICIO
 
 
 
 
NOSOTROS
DISTRIBUIDORES
SUSCRIPCION
EDICION ON LINE
COLABORA
PUBLICIDAD
NOVEDADES
CONTACTO
 
 
 
 
 
 
Recomendados
Portales:
Cosmetologas.com
Peluqueros.com
Publicaciones:
Revista PLQ
Salon/Press
Ferias
Expo Mendoza
Expo Salta
 
           
   
     
© 2006 Cibermodo Beauty Media Network